Archive for the ‘Magazines’ Category

Sé lo que debéis hacer (y dejar de hacer)

noviembre 18, 2008

La televisión tiene sorpresas inesperadas. Esta semana pasada, cuando parecía que la fecha de cumplimiento efectivo de la prohibición de emitir imágenes de Tele 5 iba a suponer un punto de no retorno en la andadura del emblemático y cool magazine de La Sexta Sé lo que hicistéis…, nos damos de bruces con la sorpresa de que ha obtenido su mayor cota de audiencia desde que comenzara.
Convertido en el reverso deformado y esperpentizado de los programas de cotilleo rosa de la competencia, pareció que la caída del buque insignia de aquella época de primacía cardiófila, Aquí hay tomate, supondría su desinflamiento. Antes bien, tuvo como consecuencia su entronización como rey de la programación de sobremesa, terreno que Tele 5 no pudo volver a conquistar pese a sus repetidos y variados intentos (el inicio de la exasperada reacción de sus mentes rectoras).

Ese inesperado protagonismo, la continuidad de su visibilidad en verano (Pilar aprovechó la ocasión para mantener alto el pabellón y postularse para mayores empeños) y el anuncio de la demanda presentada por Tele 5 a causa del empleo de imágenes propiedad de los programas de la cadena, galvanizó y decantó los esfuerzos y talentos del equipo de SLQH, dando como fruto descacharrantes e ingeniosos sketches tomando como objeto a Vasile y Tele 5 o divertidas parodias de series y películas (Me llamo Angerl, Los lunes al sol, Los Angeles de Miki, etc…), paralelos a una cada vez más engrasada dinámica entre los presentadores (arrolladoras Patricia Conde y Pilar Rubio, optimizando los rasgos originales y sexys de sus personajes, sin caer en la chabacanería).
Días atrás consiguieron otro scoop con el encuentro callejero de Pilar, micrófono en ristre, con el capo Vasile (esa gestualidad italiana, esas manos en los bolsillos arqueando los hombros…), nuevamente usado como percha y muñeco vudú.

Finalmente, como traca final, el pasado martes, escenificaron una maliciosa cuenta atrás y un algo repetitivo abanico de sketches al respecto de la fecha límite en que pasaban a ser proscritos, para goce de sus feligreses, entre los que destacó un ocurrente montaje que hibridaba los créditos de apertura de la serie noventera Aquellos maravillosos años, a ritmo de Joe Cocker, con imágenes de presentadores de la cadena amiga, acompañados por sus motes respectivos, que el equipo de SLQH ha conseguido que hagan fortuna.

En el actual punto álgido de creatividad, habiendo madurado y dado un notable salto adelante, sería bueno que se concentraran en aprovechar su engrasada maquinaria, dejando atrás la fricción con la competencia como punto de pivote predominante. Si nacieron y crecieron a sus lomos, la consolidación debe venir por la vía de la emancipación, del recorrido de otros prometedores caminos.
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Obama, ‘El príncipe de Washington’

noviembre 10, 2008

Tras el atracón mediático motivado por las elecciones norteamericanas, además de la proliferación hiperbólica con que se ha envuelto el triunfo de Obama, la televisión, siempre atenta al chascarrillo paródico y al chiste metatelevisivo, ha producido alguna inolvidable pieza de descacharrante humor.
Entre ellas, destaco el montaje videoclipero creado por la gente de Buenafuente, sacando su vena más ingeniosa y ocurrente, la de las mejores ocasiones, sobre el fondo musical de la sintonía de la archiconocida y emblemática para la cultura negra estadounidense (y por extensión, global) ‘sitcom’ El príncipe de Bel Air, origen de la fama y estrellato de su protagonista Will Smith. Memorable.

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Hola y adiós

octubre 16, 2008

La franja vespertina es una sima catódica que las cadenas empiezan a no saber cómo rellenar. Excepción hecha de  los consolidados España Directo (TVE1) o Está pasando (Tele 5) y algunas telenovelas que aguantan el tirón, el resto de las cadenas se las ven y se las desean para encontrar la fórmula adecuada para tirar de la audiencia en ese segmento que va de cinco a ocho de la tarde.
Esta semana hemos visto coincidir en el tiempo la aparición de un nuevo magazine vespertino en Antena 3, Tal cual lo contamos, con la cancelación de otro programa de parecidad características, el magazine Visto y Oído, en Cuatro.
Tras unos meses en antena, Visto y Oído, presentado por Joaquín Prat Jr., en una de sus primeras experiencias televisivas tras unos años dedicado a la radio en la SER, y la todoterreno comodín de la cadena de PRISA, Raquel Sánchez Silva, no ha logrado consolidarse ni alcanzar la cuota precisa del share para mantenerse en la parrilla. La indefinición y los caprichosos y continuos cambios de contenido, duración y horario (primero, dedicaban bastante tiempo a comentar los realitys bandera de la casa –Factor X, Circus…-; luego cambiaron a contenidos de mayor sensacionalismo y actualidad) han marcado su trayectoria, sin lograr conseguir el aire novedoso y original al que parecían aspirar. Si bien no han caído en el amarillismo vocinglero de otros programas de la competencia ni han echado mano de los manidos comentaristas rosas, el menú pergeñado no ha captado la atención del público, quedando por debajo de las expectativas de la cadena y por debajo de su media de audiencia.

Paralelamente, como comentaba arriba, ha debutado en la parrilla de la cadena de Planeta un nuevo contenedor-magazine de tarde, sustituyendo a la versión interina de El Método Gonzo, tras la espantada de su presentador y cerebro. Se trata de Tal cual lo contamos,
finalmente presentado por Cristina Lasvignes (sonaron diferentes nombres de presentadoras), quien lo compagina, de momento, con el consultorio de madrugada que conducía en la SER (again) para encabezar esta aventura de dudoso futuro.
Definido como un regreso al magazin clásico (¿alguien sabe qué quiere decir tal cosa?), el invento no aporta nada nuevo bajo el sol, sino el manido y archilabrado batiburrillo de variopintas secciones, cocktail de humor y zapping sandunguero (a cargo de Ricardo Castella, a sueldo de la cadena pese a la defenestración de su intento de late-show, El Sacapuntas), tertulia rosa con sospechosos habituales de ese mundillo (Carmen Pardo, Mariñas, Portero, etc…), sucesos y noticias de actualidad, contadas con la dosis habitual aunque moderada de amarillismo, consultorio de buenas maneras a cargo de Josemi R.Sieiro, entrevistas, …
No sé si acabará consolidándose en Antena 3, pero, partiendo de lo ofrecido en sus primeras emisiones, no será recordado ni cambiará las modas televisivas.

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Prematuro final de ‘Circus’

octubre 9, 2008

Cuatro comenzó la temporada con una fuerte apuesta por la telerrealidad, buscando el beneplácito de la audiencia y la continuación del éxito logrado la campaña pasada con Fama A bailar! con una tripleta de nuevos realitys, además de la segunda entrega de su Factor X, en una línea de mayor estilo que sus competidoras (Tele 5, especialmente) e hibridación con elementos de talent show y coaching televisivo, formada por: Conexión Pekín, ginkana catódica donde los concursantes deben llegar con un euro diario desde Moscú a Pekín, a través de numerosas catódicas, Granjero busca esposa, puesta al día televisiva de las caravanas de solteros de Plan y similares, en una línea a lo The Beverly Hillbillies, nueva muestra del reality ruralizado en la onda de La Granja que triunfó en temporadas pasadas en Antena 3, y especialmente, la que pretendía ser la joya de la temporada de la cadena en esta presenta campaña, Circus. Más difícil todavía, talent show dedicado a la afloración y adiestramiento de nuevos talentos del mundo circense, entrenados y asesorados por una pléyade de maestros que encabezada la olímpica gimnasta rítmica, Almudena Cid, en su primera pero esperable primera experiencia en el medio.
En un principio, ya parecía dudoso que el éxito acompañara a este acercamiento catódico a un mundo en declive, el circense, pese al éxito de experiencias como Le Cirque du Soleil, espejo en el que buscaba mirarse el programa especialmente, en detrimento de modelos bizarros y poéticos añejos, todavía más en desuso, si cabe.
Reubicado en la noche del sábado tras unos comienzos dubitativos, finalmente se ha buscado un precipitado y rápido final para el proyecto, dado que en ningún momento ha logrado captar la atención del público con una mixtura ya cansina y repetitiva de nominaciones, entrenamientos y ensayos circenses bajo la tutela de los profes, disputas y diferencias entre los concursantes, etc… La sombra de OT y Fama a bailar! es alargada, y el rebufo de dichos programas puede ser aprovechado por otros, pero debe acertarse en el ámbito temático, además de conseguir que el casting enganche con el personal e introducir algún elemento novedoso que justifique el seguimiento. No ha sido así en el caso de Circus, prematuramente extinto, una los primeros y notables fracasos de la campaña televisiva.

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¿Qué, Quequé?

octubre 2, 2008

La franja vespertina previa a los informativos de prime time es un cajón de sastre, una zona indefinida que las cadenas no saben nunca muy bien cómo rellenar.
Ahora Cuatro recupera parte del equipo del extinto late night Noche Hache, con uno de sus colaboradores estrella como conductor, Quequé, para pergeñar un heterogéneo programa de humor, Estas NO son las noticias, con intención de comentario crítico y cachondo de la actualidad, en una línea que ya han transitado otros programas, como El Intermedio del Gran Wyoming, o el añorado El Informal, génesis del género.
Pese al atractivo presunto de la propuesta, el resultado es un tanto irregular, amorfo y descoyuntado, debido a la extraña mixtura de elementos variados en que se funda, a la dificultad de homogeneizar materiales muy diferentes y no siempre del todo nobles: abuso de estomagantes risas enlatadas que pretenden puntear humorísticamente las intervenciones de sus colaboradores, reporteros/as pretendidamente punzantes y dicharacheros, cortinillas tomateras y cebos altisonantes, división en secciones poco elaboradoras y reflexionadas, secciones reclicadas y colaboradores reutilizados de Noche Hache (la V.O., Coronas o Marta Nebot,…), etc…
La trayectoria catódica de Quequé (sus monólogos en El Club de la Comedia, sus colaboraciones con Fuentes, su sección La Guerra de los Medios, …) prometía mejores resultados que este batiburrillo.

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La Sexta contraataca a Vasile con humor

septiembre 26, 2008

La televisión es un juego de espejos, un laberinto de resonancias y autoreferencias, donde cuesta trabajo distinguir el original de la copia, la voz de su eco deformado, rebotando infinitas veces, en infinitas pantallas.
En un caso como el del reciente fallo judicial en favor de Tele 5, prohibiendo el uso de imágenes de la cadena en programas de La Sexta (en la mente de todos está Sé lo que hicistéis y su apoyatura en escenas e imágenes de otros programas de la competencia para su crítica paródica, programa objeto de las iras de Tele 5 desde que salió, supuestamente, victorioso en su lucha contra Aquí hay tomate, objeto frecuente de sus dardos), no resulta sencillo dilucidar si el uso de dichas imágenes, más allá de derechos de imagen y copyrights, perjudica o beneficia, dándole eco promocional que le vuelve a modo de boomerang mediático, a la cadena que las emitió originariamente. La parrilla catódica es una jungla donde muchas veces ya no somos capaces de discriminar el origen de las imágenes circulantes, sobrexplotadas, repetidas hasta la extenuación. La coda irónica, la deformación paródica o la hiperrepetición sensacionalista son moneda de cambio habitual en el medio.

Lo que si era de esperar es que la respuesta de La Sexta y de su magazine estrella iba a transitar la vía del humor y el sano cachondeo, marca de la casa y emblema de la empresa.
En una serie de gags, los presentadores y colaboradores de Sé lo que hicistéis corrían histéricos a pedir perdón de rodillas a Vasile, consejero delegado de Tele 5, ante la sede de la cadena; mientras en otro, simulaban un careo en contraplano con él (quien se mantenía en off, obviamente). Humor de buena ley y distancimiento relativizador, como medicina ante la escalada de tensión legalista que acompaña al caso. Mientras se decide judicialmente el tema, no es mala receta.
Lo que está en juego, en el fondo, es el montante económico resultante de unas imágenes, no ya destinadas solamente a la programación generalista de la cadena, sino a una serie de pantallas adyacentes y subsidiarias (la web de la cadena, descargas, móviles, TDT…) a quienes dicha producción debe llenar de contenidos. Así pues, quienes quieran emplearla para realizar los suyos propios deberán pasar por taquilla. Y el dinero no llega para todo, ni para todos.

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Buenafuente se mira el ombligo

septiembre 26, 2008

Cuando parecía que tras su regreso un par de semanas atrás, la nueva temporada del late night de La Sexta, Buenafuente, transitaba plácidamente, con un perfil bajo y acomodado y una audiencia fiel, en línea con el amiguetismo y el recurso a la comedia propios de la empresa, en la semana que termina hemos asistido a la celebración autocomplaciente y ombliguista de los 500 programas (incluyendo la etapa en Antena 3, con la misma productora).
Tras haber dejado por el camino a colaboradores emblemáticos (¿qué ha sido del Neng?) y haber propiciado programas spin-off (el Salvados por… de El Follonero), Buenafuente ha demostrado su buen ojo para el show-business, encontrando y confiando buena parte del peso del programa, pese a su inicial bisoñez catódica, a Berto, su nuevo escudero, convertido en primer espada durante la sustitución veraniega que se encargó de llevar a buen puerto.
Recortada su duración y comprimidos sus elementos, el programa ha buscado su punto fuerte en la personalidad cómica del propio Andreu, especialmente en sus monólogos de apertura, además de en los comentarios de noticias de actualidad y en las entrevistas (su faceta menos lucida, donde pesa el exceso de protagonismo egotista del entrevistador, utilizando excesivamente como percha para el gag y la comicidad al entrevistado).
Sorpresivamente, esta semana el programa se ha abandonado, como comentábamos, a un complaciente autobombo, en la celebración de sus 500 emisiones. Acompañado por su inseparable Berto, Andreu celebró la efemérides con la percha de guión de una partida de oca en el plató, lo que iba dando paso a un monólogo improvisado por su parte (la joya de la corona de su personaje catódico), llamadas telefónicas de felicitación de personalidades (Carmen Cervera, Jordi Pujol, Julio Iglesias, Alejandro Sanz, etc…) y, como colofón, la comparecencia del presidente de la cadena, Emilio Aragón, todo con el consabido buenrollismo y ombliguismo que tanto gusta en estos casos, en que la tele se autoglorifica, convirtiéndose en fin en sí misma.

Por si no teníamos bastante con esto, para rematar la semana (el miércoles no hubo emisión a causa del fútbol liguero), compareció en el plató la presentadora Carolina Ferre, conductora del docu-reality de la cadena De patitas en la calle, y, curiosamente, ex-pareja sentimental de Buenafuente, lo que dio lugar en la entrevista, a complicidades, bromas y sobrentendidos que, aunque se pretendían frescos y naturales, parecieron forzados y preparados, con un fondo de tirantez e incomodidad mutua, comprensible por otro lado, dada la situación.
Mal camino es éste de la autocomplacencia endogámica y autoreferencial para un show que se pretende incisivo y chispeante, corrosivo e irónico. Mejor hará Andreu en afilar sus garras y poner toda la carne en el asador para ofrecer un acercamiento sardónico a la actualidad socio-política, la cual, por cierto, ofrece muchos motivos para la dentellada crítica y humorística.

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En busca del tomate perdido

septiembre 12, 2008

Tras varios experimentos fallidos, Tele 5 vuelve a intentar recuperar la audiencia de sobremesa perdida tras la retirada de Aquí hay tomate, mediante la puesta en escena de un nuevo programa de humor y crónica rosa, XK no te callas.
Con una grafía cargante y un set colorista, presentado también por una dupla chica/chico, que recuerda en exceso a la tomatera, formada por la neumática y glamourosa rubia, Carolina Cerezuela (omnipresente en los últimos tiempos, especialmente en Tele 5), y el ex-reportero del CQC de Fuentes, Eugeni Alemany; el nuevo formato recuerda en exceso a anteriores programas similares (Pecado original, Las gafas de Angelino, elementos de Noche Hache, etc…), especialmente en su contenido: falsas conexiones en directo ante un croma, videos doblados con retranca humorística, un cuarteto de colaboradores que va desde un fiestero megapijo a una peluquera de extrarradio que recuerda a la Juani de Bigas Luna, etc…
En los primeros programas emitidos (a los que no ha acompañado demasiado el beneplácito de la audiencia: poco más del 10%), con los lógicos desajustes y desequilibrios de una fórmula que empieza a andar, se echa en falta un concepto claro, resultando un estomagante y escasamente ameno y gracioso batiburrillo que mezcla comentarios irónicos sobre la escena política (con especial y encarnizada querencia por Aznar o Letizia -y por extensión, toda la Familia Real-), reportajes sobre los habituales personajes del colorín rosa (la Pantoja, Belén Esteban, Marichalar, la Obregón, etc…), autombombo promocional sinérgico con otros productor de la cadena (series como Sin tetas no hay paraíso, El programa de AR).
En semajante mixtura, se echa de menos la mala baba tomatera (que parece definitivamente asentada en el vecino Está pasando), así como su fluidez técnica -aquellas conexiones diversas en directo que hacía a Jorge Javier denominar al programa como ‘la CNN del corazón’-, además de una mayor pegada crítica y originalidad y no tanta superficialidad chocarrera (empezando por el nombre del propio programa, tomada de la hipermediática y repetida ad nauseam coletilla borbónica ante Chávez).
Quizás vaya perfilándose con el tiempo esta propuesta (si la cadena se lo da, lo que no parece probable) y no asistimos a otro proyecto abortado prematuramente (como en el caso del anterior Las Gafas de Angelino, con quien guarda cierto tono naif común y alguna concomitancia más). Lo veremos.

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Epidemia de castings y jurados

septiembre 10, 2008

La televisión necesita munición, suministros, caras nuevas que renueven el panorama, apariciones que llamen la atención.
La proliferación exponencial de cadenas y programas, en las teles generalistas y en las que no lo son (autonómicas, locales, TDT, etc…), provoca la urgencia por encontrar contenidos, relleno para la tarta.
De ahí que lo primero que haga la TV es poner el foco en su propio público, en la masa, en la gente. Invirtiendo la tradicional verticalidad del medio (emisor/receptor), las teles han dado la vuelta al proceso mediante una horizontalidad que busca encontrar entre el público, entre la gente habitualmente receptora del medio, aquellos descubrimientos dispuestos a dar el salto, subir al escenario y pasar a ser protagonista estelar del invento.
La misma gente anónima se convierte en espectáculo, el público salta la (invisible) cuarta pared catódica, para pasar a ser artista, para cantar, bailar, actúar, participar en realitys, contar su vida, referir anécdotas, charlar en tertulias, etc…

La democratización populista de las pantallas televisivas lleva ya cierta trayectoria, pero últimamente la tendencia se acentúa y potencia.
Sin embargo, de la calle al plató, el ciudadano dispuesto a engrosar las filas catódicas debe pasar por la prueba suprema, el cuello de botella del examen público en que probar su idoneidad, su valor añadido a sumar a la nómina de personajes televisivos: el cásting.

La tele, insaciable y nunca satisfecha, encantada en enseñar sus tripas y su funcionamiento, convierte ese trámite intermedio, ese borrador en otro producto que servir en el menú, en otra creación audiovisual susceptible de ser comercializada y espectacularizada para el consumo general, a modo de making-off.

El chicle se alarga con la sinérgica incorporación de otros programas y magazines de la cadena de turno, quienes se dedica a amplificar el fenómeno, dedicando tiempo a comentarlos en sus tertulias, a sacar punta a cualquier detalle, a entrevistar a los recién investidos como ‘personajes’ que han pasado por allí.

Así pues, asistimos a una creciente proliferación, a una sobredosis exponencial de cástings televisivos, ya sean fases previas de otros programas (Factor X, Fama,…) o programas en sí mismos (Tú si que vales).
Emparejado con el cásting aparece inexcusablemente el jurado. No hay cadena o programa que se aprecie que no tenga uno. Desde el inesperado y arrollador éxito de Risto en el canónico jurado de OT, los castings y jurados se han multiplicado en las parrillas, en un abanico que va desde el colegeo cómplice e histrióncio de un Llácer o un Miqui Puig hasta la rigurosidad o la gelidez profesionalista de una Noemi Galera o la Eva Perales de Factor X, en un estudiado y efectivo reparto de papeles.
Empleado con fruición y exceso en programas pasados (El rey de la comedia, Tienes talento, Tú si que vales, Díselo bailando, Quiero bailar,… entre infinitos otros), no parece que la tendencia decaiga, sino más bien al contrario, ya que la inminete oleada de nuevos realitys (Circus, nueva entraga de Factor X, Pekín Express, De patitas en la calle, GH10…) nos ofrecerá una nueva remesa de procesos selectivos, una panoplia de estrafalarios comportamientos y arrojadas interpretaciones musicales, en una demostración del amor que la televisión profesa a quien, abandonando todo pudor y timidez, se atreve a dar el paso y probar suerte, a jugar a ser otro, a cumplir el sueño de salir en la pequeña pantalla, haciendo no importa qué cosa.

Unos ejemplos de los recientes castings de Factor X en Cuatro

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Zapatero va a la montaña

septiembre 8, 2008

Corren tiempos de hiperpersonalismo y privatización de la política y los personajes públicos se convierten en estrellas pop de las que el público de la sociedad hipermedia quiere saberlo todo: su vida íntima, sus aficiones y hobbies, sus inquietudes. Como personajes en constante exposición pública, los políticos deben mostrarse de cuando en cuando en su faceta más privada y personal, para saciar la inquietud popular al respecto, complaciendo a los medios de comunicación al mismo tiempo.
En esa línea cabe entender la comparecencia del presidente del Gobierno, Zapatero, en el programa de reportajes de aventura conducido por el montañero Jesús Calleja en Cuatro.
Experimento interesante y beneficioso tanto para el presidente tanto como para el programa y la cadena, en el que Zapatero, conveniente disfrazado y muy en el papel, ha podido transmitir una imagen sentimentalizada, cercana y afable, recordando tiempos pasado de su infancia en León y desplegando a gusto su bonhomía -el famoso talante- y su inasequible querencia por la grandilocuencia expresiva y las frases para la posteridad, y el mismo tiempo, el programa se ha marcado un tanto de prestigio y autobombo.
El ascenso a Collado Jermoso, en los Picos de Europa, ha sido poco más que un simpático y amable publirreportaje, moderamente excepcional por la rareza de la situación, pero también ha permitido acceder a algunas claves de la hiperescenificada política actual, con la cohorte de asesores, escoltas, asistentes y medios de comunicación que van siempre anexos a un personaje de esta magnitud.
El montañero Calleja, vecino del presidente en su infancia y adolescencia en León, ha ejercido de complaciente y dicharachero cicerone, poniendo en bandeja con su amistosa y vivaracha verborrea multitud de ocasiones de lucimiento de Zapatero, quien las ha aprovechado a gusto: frases rimbombantes sobre la vida y la política, loas al montañismo y su arcádica niñez en la zona, referencias algo cansinas al consabido talante, saludos y gestos de cariño para todo lugareño con el que se iba cruzando en la travesía, etc…
En resumen, un retrato privado y encomiástico del presidente, más propio de época electoral pero también adecuado al momento presente: un hombre versátil pero firme y rocoso, aventurero y resistente, un héroe posmoderno, cuya arma es la pertinaz sonrisa; algo así como el tipo ideal para conducir al país entre las procelosas nieblas y tormentas de la crisis económica presente hasta la soleada campa de la recuperación que se vislumbra en el horizonte futuro.

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