Archive for the ‘Cómicos’ Category

El Follonero, el Langui y ‘Kayegeros’

febrero 3, 2009


Gracias a su proverbial olfato para otear los espumosos devaneos de la actualidad, el Follonero volvió a dar en el clavo en su último programa de Salvados. Mientras muchos ojos escudriñaban la desinflada y cansina gala de entrega de los premios Goya en la 1, Evole tenía a su disposición al que iba a convertirse en unos de los descubrimientos de la noche, gracias a recibir los premios de mejor actor revelación y mejor canción original, El Langui, cantante y alma máter del grupo de hip-hop La Excepción y protagonista de uno de los largos más alabados de la temporada, El truco del manco.

langui1Tras haberse reido un rato a costa del cine español y sus premios, apatruyoyando la ciudad junto al Yoyas, la actriz porno Anastasia Mayo y el goyizado José Corbacho (que se trajo su estatuilla cabezona de casa, para más cachondeo), visitando un videoclub de Hospitalet para confirmar que se alquila casi tanto más cine X que convencional en este país nuestro, el Follonero se desplazó hasta el barrio madrileño de Pan Bendito, cuna de El Langui y la troupe de su banda, para marcarse una desternillante y lúcida parodia del estilo enfático-comprometido propio de las piezas  del docu-show estrella de la competencia, Callejeros.

follonero

Titulado Kayegeros (será por los efectos de la ESO y la tele entre la chavalería de barrio), con el concurso cómplice y entregado de un Langui en vena, Evole se rió un rato del estilo buenrollista y sentimentaloide de su referente, así como de su dinamismo impostado y de su recurso a la espectacularización para denunciar la situación de zonas o colectivos marginales, como bien pudiera haber sido el caso de ese barrio de Pan Bendito donde reina El Langui a lomos de su silla de ruedas motorizada.

Cuando la metatelevisión autoparódica empezaba a ser un género trillado y facilón,  el Follonero ha logrado aunar la diversión con la lucidez analítica necesaria para dejar en evidencia los entramados conceptuales y los mimbres narrativos y visuales de determinados productos en boga.

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El moreno de ‘Cruz y Raya’

enero 16, 2009

Por trillado y recurrente, el humor televisivo no es el terreno más apropiado para la innovación y la novedad, sino más bien territorio abonado a la zafiedad y la cacofónía repetitiva. Por si no hubiera suficientes ejemplos en la memoria de cualquier teleadicto, los especiales navideños vinieron a confirmarlo con creces, tanto el intento de hibridar la tradición (y seguir saqueando el legado de Martes y Trece -las empanadillas, again-) y la nueva ola de ese extraño dúo formado por Josema Yuste y Flo, nacido en el teatro y continuado ventajistamente en el prime time de la Nochebuena (casi nada) como la (fallida) emancipación de esas criaturas nacidas al calor de los engrasados engranajes de El Terrat que son David Fernández y Edu Soto, en Antena 3.
En dichas fechas navideñas, igual que sucedió el año anterior, el laurel del share ha sido para la propuesta de José Mota, quien ha enganchado dicho especial con el lanzamiento de un nuevo programa de sketches humorísticos, La hora de…, creado y protagonizado por él, en la misma onda que los realizados junto con Juan Muñoz como Cruz y Raya, ahora temporalmente escindidos (habitual triste sino de los dúos de humoristas, por otro lado).

mota

Mota (igual que el dúo matriz Cruz y Raya) viene a ser un eslabón, tardío pero potente, de la tradición humorística española, anclada en el chiste verbal y la parodia (Tip y Coll, Martes y Trece, …), previo a la eclosión del actualmente predominante humor monologuista, postmediático y referencial, de raigambre yanki, tan presente en otras cadenas como La Sexta, Cuatro o Canal +.
Así pues, la nueva propuesta de José Mota (estrenada en el prime time de la 1 en la noche pre-weekend de los viernes) trata de recuperar y mantener vigentes elementos y personajes de éxito en etapas anteriores (esa Blasa reproduciendo los esquemas de Misery contra su creador, el propio Mota, los descacharrantes anuncios de empleo, las estrellas invitadas del mundillo -el gran Carlos Iglesias, en la primera emisión, imitado con arte, también, por el propio Mota, etc…), avanzando, a la par, por nuevos caminos e incidiendo en una línea de mayor crítica socio-política (quedó demostrado ya en el especial de Nochevieja del año anterior, Ciudadano Kien), pero basándose nuevamente en la parodia metatelevisiva (ese Historia Directo que trasladaba los modos de España Directo a la escena de la muerte de Marco Antonio y Cleopatra, la conseguida parodia del muy parodiable Iker Jiménez, etc…), en la creación de personajes (antológica aparición de un nuevo héroe encarnado por el actor, El tío la vara, contra la gilipollez reinante) y la (a veces, abusiva y cargante, pero conseguida) apoyatura en muletillas y giros verbales, lúcidamente sincréticos de la herencia popular y rural y su trituración y deglución hipermedia (un poco al modo del trabajo de los chicos de Muchachada Nui).
En resumen, una apretada y nutrida hora catódica, irregular y poco novedosa, pero presidida por un humor perspicaz y digno, lo que no es poca cosa. Que si lo fuera, no pasa ná, pero no siéndolo… Pues eso.

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¿La Navidad mola?

diciembre 25, 2008

Se trata de un fenómeno habitual y recurrente en el panorama catódico: colaboradores o valiosos secundarios de programas de éxito que, reconocimiento popular mediante, se deciden a dar el salto y a independizarse de la tutela de quien los aupó a la fama, aventurándose en solitario, generalmente encontrando el fracaso como consecuencia. Poco debemos remontarnos en el tiempo para recordar los recientes casos de las (fallidas) aventuras en solitario de gente como Carlos Latre, Boris Izaguirre o Gonzo.

neng Edu Soto y David Fernández han gozado de enorme popularidad y notable reconocimiento durante el tiempo en que han estado encuadrados en El Terrat, la factoría humorístico-televisica que capitanea Andreu Buenafuente. Encarnando a multitud de personajes, interviniendo episódicamente en su late show o trabajando en proyectos del grupo en otros sectores, fueron capaces de hacerse un nombre en el mundillo del humorismo y la interpretación, optimizando su vis cómica, pero beneficiándose de una bien engrasada maquinaria cuyos mayores efectos benéficos redundaban en los guiones puestos en bandeja, con los que confecciar sus personajes. El definitivo éxito de los personajes más relevantes que encarnaron, El Neng y Rodolfo Chikilicuatre, respectivamente, les hicieron decidirse a abandonar el barco, con la excusa de zafarse de todo encasillamiento e, imagino, alcanzar mayores cotas artísticas (y también pecuniarias, imagino).

df Ya se les había podido ver ocasionalmente en diversos trabajos (la segunda parte de Mortadelo y Filemón o la presentación de El rey de la comedia, en el caso de Soto; el vuelo en solitario de Chikilicuatre antes, durante y después de Eurovisión, en caso de Fernández), sin conseguir ningún claro logro ni disipar la sombra de sus anteriores criaturas, sobrevolando siempre por encima de sus trabajos presentes.
Para esta Nochebuena, Antena 3, en un esfuerzo englobable en la revitalización y el remozamiento juvenil que parece caracterizar las nuevas apuestas de su parrilla, encargó a ambos un programa especial de humor, asemejándose con ello a la tradicional oferta de TVE. Debe ser considerado un honor para ellos (en su breve y acelerada carrera postemanciaptoria) el que sus figuras se hayan incorporado a la nómina oficial de humoristas y/ actores que han recibido un encargo de esas caracterísitcas (algo así como un premio a la carrera o un reconocimiento vital, en muchos casos), pero el resultado no ha podido ser más decepcionante y penoso.

navidad-mola

La Navidad mola (así se llama el artefacto) pretendía ser un desenfrenado cuento navideño donde nuestros héroes, despedidos de la empresa NOELSA (ocurrente nombre, insoslayable referencia a la omnipresente crisis económica), viven unas (pretendidamente divertidas) peripecias en busca de otra ocupación, excusa para un desfile de personalidades de la cadena invitadas a la trama (María Patiño, como ejemplo máximo)
Interpretando cada uno un buen número de personajes (la exhibición de camaleonismo se queda en pesada pirotecnia mortadelescay cansina repetición de tipos caricaturescos), el conjunto adolece de una ambientación cutre, unos guiones absurdos y, lo que es peor, aburridos, y un discurrir arbitrario y atropellado (las prisas de la concepción y plasmación del programa saltan a la vista). Con tan pobres mimbres, los cómicos intentan salvar los muebles, entregándose a un carrusel paródico presidido por la falta de sentido y la sal gruesa, incapaces de dotar a semejante engendro de interés alguno.
La nómina de colas de león gozosas de popularidad y éxito que quisieron pasar a ser cabezas de ratón para pegarse el gran tortazo tiene desde ya un par de nombres más con los que engordar la lista de aquellos de sobreapreciaron su talento.

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Tina Fey on the top of the world

diciembre 14, 2008

La cómica del momento, tras sus imitaciones de Sarah Palin en las elecciones yanquis, sus intervenciones en el mítico Saturday Night Live y el éxito de Liz Lemon, su alter ego en la serie 30 Rock, aguda e hilarante disección del backstage de un magazine televisivo de éxito en la tele de hoy.
En enero, aparece triunfal en la portada de la revista Vanity Fair. La llaman la nueva novia de América, nada menos. Porque ella lo vale.

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